Secretaría del Bienestar, Servidores de la Nación y Coordinaciones Regionales en la entidad tlaxcalteca, estrategia política discreta para buscar cargos de elección popular

Una obra dramática en demasiados actos: exposición, nudo y desenlace con un final inesperado. Lean con atención !!!

¿ Quien será el trabajador de la Secretaría del Bienestar que le robaron las llantas de la camioneta que le asignaron y la usaba para fines personales y para que se pasearan sus consentidas, que además, dicen…, quiere ser candidato a diputado federal por el distrito uno en morena ?

¿ De qué grupos políticos al interior de morena son los brigadistas que al no tener entrada como Servidores de la Nación, pasaron a encuestadores de INEGI  y tuvieron un altercado por asignaciones en dichos cargos varios meses atrás  ?

¿ Podrán participar quienes aspiran a un cargo de elección popular aquéllos que trabajen en la Secretaría del Bienestar ?, ¿ no será esto tráfico de influencias ?, ¿ habrá controversias constitucionales al respecto y serán llevados estos casos a tribunales ?

No hay duda, prácticas clientelares al viejo estilo priísta encontramos en todos los institutos políticos, y aún así, se dan baños de pureza y se dicen de izquierda.

COLUMNA POLÍTICA: La Verdad es pública, o no es Verdad

Por: Pablo Hernández

PRIMER ACTO

Midiendo fuerzas políticas

En alguna ocasión, Pepe Mujica mencionó con gran acierto que el político o servidor público que ofrece apoyos a cambio del voto popular no es un líder, es un comerciante de la política.

Sirva lo anterior como preámbulo para explicar detalladamente las estrategias políticas subterráneas que hemos investigado en la entidad tlaxcalteca desde la creación e implementación de la Secretaría del Bienestar hasta la fecha actual.

Obviamente, lo que explicaremos a continuación es solamente nuestro punto de vista, que puede ser discutido públicamente, si es necesario; también son las ideas recogidas a lo largo del tiempo de las pláticas que hemos tenido con actores que tienen o tuvieron cierta actividad como servidores de la nación, que antes fueron brigadistas de morena, servidores públicos de dicha secretaría, que, por razones obvias, omitimos su nombre, y también incluimos opiniones de ciudadanos y afectados por estos comerciantes de la política.

La designación y actividad diaria de los Servidores de la Nación desde sus inicios fue polémica: la mayoría de los brigadistas de morena debieron pasar automáticamente a servidores de la nación, situación que no ocurrió;  las razones de esto, las podrían contestar tres o cuatro personajes que tienen o tuvieron un cargo en morena, y uno o dos de la secretaría del bienestar.

Esto provocó un rechazo y distanciamiento que hasta la fecha existe hacia quienes dirigen en los diferentes cargos, de mandos medios a altos, en la Secretaría del Bienestar, ya que ingresaron como servidores de la nación, gente ajena a morena y muy cercana a otros institutos políticos; rápidamente se notaron las preferencias y los equipos de ambos bandos (exbrigadistas de morena y servidores de la nación ajenos al proyecto político de la 4T) aprovechaban cualquier oportunidad para estropear el trabajo mutuo.

A esto se debía que, con las primeras visitas del ejecutivo federal a Tlaxcala, cuando le pidió cuentas a la Delegada del Bienestar, el trabajo no mostraba progreso; la razón, una guerra declarada y sin tregua entre los servidores de la nación de ambos bandos.

SEGUNDO ACTO

Aprovechar las oportunidades políticas y económicas que aparezcan

Posterior a este conflicto interno en la Secretaría del Bienestar, un número indeterminado de servidores de la nación hicieron gala de sus artimañas deshonestas, ya que cuando se trataba de recursos económicos quitaban el diezmo, como mínimo, a los ciudadanos que llevaban a activar su tarjeta del bienestar a las sucursales bancarias destinadas para ello, y ahí pedían su cuota.

En muchas ocasiones buscamos el modo de verificar estas corruptelas, sin embargo, las personas que denunciaban estos actos, no nos querían decir los nombres de los servidores de la nación deshonestos; el argumento de los quejosos era que les decían lo siguiente: “si te quejas, te damos de baja del padrón del bienestar y ya no recibirás más apoyos”. Así de corruptos eran estos servidores de la nación o comerciantes de la política.

Otra forma de aprovechar las oportunidades que buscaron un buen número de servidores de la nación, consistió en tratar de salir en la foto con la delegada del bienestar, ya que esto representaba cierto estatus social y político, y les permitiría, de manera discreta, promocionar su imagen pública para una posible candidatura futura. Esta práctica, un tanto vulgar, sigue siendo aplicada por varios comerciantes de la política que confunden lo que es un trabajo honesto para el bien del pueblo, como servidores de la nación, y sus aspiraciones a líderes políticos que trafican con los programas del bienestar. Les repetimos, no se confundan, no son servidores de la nación ni tampoco líderes políticos; simplemente son, comerciantes de la política.

Ahora, podemos constatar claramente que su ingreso a la Secretaría del Bienestar no era servir al pueblo; ya están muy activos en las redes sociales y haciendo visitas domiciliarias a discreción como posibles aspirantes a ocupar un cargo de elección popular y, obviamente, como comerciantes de la política, visitan nuevamente a la gente que les otorgaron los programas sociales y les piden su voto a puerta cerrada. Era muy fácil predecir que esto sucedería porque se notaba con claridad, cómo prostituían los programas sociales, si, aunque se escuche mal la expresión, prostituían los programas sociales.

Llegaron las quejas al gobierno federal de estas prácticas fraudulentas e inmediatamente tomaron medidas: “ningún servidor público del gobierno federal puede participar en actividades políticas, ya que de lo contrario, se aplicarían las medidas administrativas y legales pertinentes”.

Este mandato inesperado, provocó que los servidores públicos de la Secretaría del Bienestar (servidores de la nación y coordinadores regionales) rápidamente buscaran o inventaran otras estrategias para  seguir posicionando su imagen y renunciar al cargo cuando llegara el momento para buscar su posible candidatura.

Varios de los agraciados al ingresar a trabajar en la Secretaría del Bienestar,  tomaron medidas desde el principio, tenían plan con maña, gente muy colmilluda, ya que no les afectó tanto la orden del gobierno federal de no intervenir en actividades políticas o partidistas, en el siguiente acto explicaremos esto; otros, primerizos en estas artimañas, se quedaron desarmados y trataron de inventar nuevas estrategias para sobreponerse del jalón de orejas que recibieron del gobierno federal.

TERCER ACTO

Rescatar lo perdido con discreción y reposicionarse nuevamente…

Queridos lectores, tendrán que esperar hasta mañana en la siguiente columna, por hoy, ha sido suficiente…

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